martes, 15 de junio de 2010

El Mundial del bostezo y las vuvuzelas

Este inicio de Mundial está siendo desalentador. No hay más que decir que lo que más destaca dentro de los estadios sudafricanos no es la estrella de turno, ni siquiera el árbitro por sus fallos, sino que el protagonismo lo acaparan las ya famosas vuvuzelas, con su atronador y constante sonido. Las trompetillas están presentes en todos los partidos y no son pocas las quejas que han ido apareciendo al respecto. Los cánticos han sido silenciados por estas vuvuzelas, aunque los más perjudicados son los medios de comunicación, para los que es realmente difícil hacerse escuchar. La propuesta de prohibirlas parece que no va a prosperar. Aunque esto no es lo que más preocupa dentro del inicio de este Mundial de fútbol. Existe un zumbido mucho más fuerte que el de las vuvuzelas, y es el del aburrimiento. Hasta el momento solo Alemania ha sido capaz de despertarnos, de romper la dinámica de partidos soporíferos. Ver el Mundial se está convirtiendo en una excusa perfecta para echarse una reparadora siesta. Una por una, las selecciones favoritas han ido decepcionando en juego, provocando un letargo a los espectadores que encendían su televisión esperando ver espectáculo, algo de entretenimiento y diversión. Porque eso sí, la gente que acude a los estadios parece que se lo están pasando genial, en parte porque muchos de ellos ni siquiera presta atención al juego y si lo hace a los bailes en las gradas. El conformismo de los grandes equipos está siendo la nota negativa de este comienzo de Mundial. Es triste ver como Argentina, Holanda o Brasil se conforman con una mísera renta ante selecciones que tienen muy poco que ofrecer futbolísticamente hablando. Duermen el partido, conservan la renta, y de paso aburren hasta a los muertos. Confiemos en que el grupo H, el de España, cambie esta dinámica. De momento Chile y Honduras están intentando ofrecer algo de espectáculo, cosa que ni Portugal, Francia o Italia se han propuesto de momento.

sábado, 12 de junio de 2010



Corazón partido


Está debutando Argentina en el grupo B, contra Nigeria. He de reconocer que me enamoré de la albiceleste hace ya unos años. Primero fue por sus colores, ese azul claro que tanto me gusta. Pero una vez enfundado con la zamarra argentina, fui descubriendo sus muchas virtudes, las que la hacen ser una de las selecciones más importantes sobre el planeta Tierra. Dicen que el peso de la historia es lo que sienten los futbolistas cuando juegan para Argentina. Dos campeonatos del mundo conseguidos en 1978 y 1986 (en el que se encumbró Maradona, el del gol a los ingleses y la mano de D10S) hacen de la albiceleste una selección siempre favorita para el título. Mi pasión por el fútbol nació mientras veía jugar a Batistuta primero, al piojo López y al burrito Ortega en el Valencia de finales del S. XX, y más tarde se afianzó disfrutando de Pablo Aimar o Saviola. Hasta hoy en día, qué decir de Leo. Pero mi amor por Argentina no viene de los títulos, que ni siquiera había nacido, ni solo por sus grandes jugadores, sino por como se vive el fútbol allí al otro lado del charco. Más que un deporte es un sentimiento. Casi una religión. El equipo nacional está por encima de todo, el apoyo es total, la locura inunda los corazones de los seguidores cuando los suyos marcan un gol. Y las lágrimas cuando se quedan fuera a las primeras de cambio, algo considerado tragedia nacional. Es un peldaño más, algo difícil de encontrar en Europa pero muy propio del continente sudamericano. Es su gente, sus jugadores, su historia, sus anuncios, su pasión. Por encima de todo, su forma de entender el fútbol. Había unos versos, no sé si creados por la cerveza Quilmes (ya que aparecían en uno de sus comerciales), que decía así: "la tota y mi viejo me dieron la vida, las nenas y la bruja el amor, el fúbtol me dio coraje y la Selección, el corazón".

En este mundial, como en los anteriores, tengo el corazón dividido. Ojalá podamos disfrutar de un Argentina – España en la final, algo nada descabellado y que es mi apuesta personal, más por corazón que por lógica. Una vez allí, con las dos selecciones frente a frente en el mejor escenario del mundo, solo queda desear que gane el mejor.

viernes, 11 de junio de 2010

Apertura Mundial Sudáfrica 2010

Empieza el Mundial de Sudáfrica,Mundial marcado por las ausencias de jugadores destacados en el mundo futbolistico tanto por decisiones tecnicas (Cambiasso,Pato,Benzema...) como por las lesiones (BallackNani,Ferdinand...).
El Partido de Apertura esta enfrentando a la Anfitriona Sudáfrica y México,que según Camacho es uno de los años en los que Mexico tiene mayor potencial entorno a los jugadores que la componen.Las dos Selecciones quieren hacerse un hueco en la historia y nadie duda que darán lo necesario para llegar a la gloria.
¿Que nos deparara este Mundial?
¡Mundiaaaaal!

Ha sido la primera palabra que me ha venido a la cabeza esta mañana, nada más levantarme. Así, con todas las "aes" y con exclamaciones, traída directamente desde mi subconsciente apuntando una cita que en ningún caso se me podía olvidar.
Se hace largo tener que esperar cuatro años para volver a vivir una fiesta como es un Mundial de fútbol, a pesar de que este letargo se ha visto amenizado con un merecidísima Eurocopa ganada por España. Pero ese trofeo continental nada tiene que ver con la copa Jules Rimet, el título que toda selección necesita para pasar a ser una de las grandes en el panorama internacional.

Hoy, 11 de junio de 2010, arranca la competición futbolística más prestigiosa. La que nació hace ochenta años en Uruguay, aquella que eleva a los jugadores hasta los altares de la gloria, la de Pelé, Maradona y su mano de Dios, Zidane, el maracanazo, la Italia de los años 30 o la Brasil pentacampeona, los argentinos, los alemanes. Y quien sabe si este año, en la primera vez que la fiesta del fútbol visita África, será la competición de España.

El Mundial se ha hecho esperar, pero ya está aquí. Disfrutemos del mes que nos espera.